martes, 3 de febrero de 2015

Nuestro bateria, el indómito Ramón, que acostumba a reventarnos los tímpanos a golpe de baqueta, deleita en esta ocasión a los niños en la cabalgata de reyes, todo corazón y ternura.
Nada le emociona más que la sonrisa de un niño o un parche de bombo perforado sin piedad.